Artículos > Noticias | Recomendaciones | Consejos | Agenda

< Regresar

UNA GENERACIÓN COMO LA UNIDAD DE TIEMPO

Boris Matijas, Archipíelago

ADN Empresarial

¿Cuál fue el alcance de la Revolución Francesa del año 1789?, preguntaron en una ocasión a Deng Xiaopin.

“Es aún demasiado temprano para decirlo.”, respondió el quien fue el líder de la República Popular China, desde 1978 hasta su muerte en 1997, y el máximo responsable del “milagro chino”.


Si dejásemos de lado las diferencias ideológicas y nos centrásemos en las realidades económicas, entenderíamos porque Juan Roig, un gran emprendedor y empresario familiar afirmó que “los españoles tienen que aprender de la cultura de esfuerzo y trabajo de los chinos”.

Las frases antes mencionadas hacen referencia a la visión a largo plazo, esfuerzo y trabajo, los valores que forman parte inseparable del ADN de las empresas familiares. Empresas que se definen por una clara voluntad de continuidad, capacidad de adaptación y la obligación que tiene cada generación de aportar el valor para la siguiente. 

¿Cuál fue el alcance del crecimiento vertiginoso que vivimos?

El fracaso de la mentalidad cortoplacista y especuladora.

Si para observar la realidad, en lugar de usar el microscopio, usáramos los prismáticos, nos daríamos cuenta de que la crisis mundial, en realidad es la crisis europea y que detrás de la tormenta están unas costas ricas y soleadas. 

La Institución Brookings pronostica que antes del 2020 unos 3.200 millones humanos seremos clase media. El número equivale a casi la mitad de los que hoy en día habitamos la Tierra. Este impresionante salto se debe principalmente al crecimiento que están registrando los países asiáticos, africanos y latinoamericanos: entre ellos principalmente China, India, Indonesia y Filipinas, Brasil y Sudáfrica.

Los antes mencionados países están donde están, entre otras cosas, porque lograron unir diversos grupos sociales y centrar sus esfuerzos en colocar la educación en el primer sitio de la agenda nacional. La educación, es una ventaja competitiva que aún guarda España en comparación con estos países. Pero, para mantenerla habrá que hacer un esfuerzo adicional y situarla en el primer lugar de las prioridades.

Los mercados de las economías emergentes son una enorme oportunidad para nuestro país. Pero, si no cambiemos la forma de percibir el tiempo, ocho años se nos harán eternidad. Para poder llegar a disfrutarla hay que poner las cosas en perspectiva y en este aspecto podemos aprender mucho del legado y de la experiencia de las empresas familiares.

En términos de la economía moderna, ocho años podría ser considerado largo plazo.

En términos de la empresa familiar, no es nada.

Por un simple motivo, la principal unidad de tiempo para las empresas familiares es una generación.


Comparte

  • Facebook
  • TwitThis
  • LinkedIn
  • Google
  • MySpace
  • eMail

Anunciate

Archipiélago

T. 0034 660 972 199

Patrocinios

Fundación Heres